Una insignificante pelea, me demuestra que por un instante, he creído que te perdía. En ese momento, una lágrima recorría mi mejilla. Una lágrima llena de dolor, de sentirme culpable y de sufrimiento.
Te distes cuenta, que estaba mal. No habían pasado ni 5 minutos. Pero, seguía llorando. Derramando las misma lágrimas, los mismo sentimientos.. en silencio, escondida para que nadie me viese. No por vergüenza, si no por no querer mostrar que en muchos momentos de nostalgia me derrumbo. Que todavía no estoy bien.
Sigo mal. Todo, ha cambiado. Algunas cosas, siguen ahí atormentándome. Fue, por eso que seguía llorando. No sabía, pero lloraba, hablaba y tenía cada vez más ganas de llorar.
Fue, darme cuenta que lloraba porque añoro a mi padre. Añoro a mi hermana. Añoro a todo aquello que en mis cambios se ha ido. Añoro, no tener a ese amigo. Añoro, no poder ver a mi abuela. Añoro, aquellos primos que me hicieron reír. Añoro, a esa tía que me compraba chicles. Añoro y añoro tantas cosas..
Y entonces, me doy cuenta que en mis ojos, hay amor. Esas lágrimas, derraman "agua de amor". Los quiero a cada uno de ellos. Pero sin embargo, nunca me había dado cuenta hasta este día.
Pero .. ¿arreglarlo? ¿perdonar?. No, no seré la misma tonta de siempre. Seguiré, por mucho que me duela seguiré. Me derrumbaré, pero al segundo estaré en lo más alto.
"sé que en mis ojos todavía hay amor". no quiero mostrarlo. quiero ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario