25 de mayo de 2011

Enamorarse.

Cuando amas a una persona, todo es distinto. Tus actitudes, tus formas de ser, todo cambia en tu ser. Vives la vida amando a esa maravilla, que día a día te hace sonreír, siempre está ahí y no te deja ni a sol ni a sombra. En ese momento te das cuenta, de que lo amas tanto, que si se va tu ya no eres nada sin el. Que nada tiene sentido si se te va. Pero, todos sabemos, que todo tiene un final. Ese final puede llegar cuando menos te lo espere, aunque todo al principio vaya de rosas. Y es ahora, cuando dices que no quieres por nada del mundo que lo que has tenido por mucho tiempo se te vaya. Pero llega ese día, y entonces es cuando te derrumbas y te repites una y otra vez porque todo a ocurrido, así. Tan rápido, de esa forma. Le das vueltas a los errores que has podido cometer y te preguntas porque el ya no te quiere más. Pero depende de la persona, unas se olvidan más rápido que otras de aquello que fue T-O-D-O.
Yo soy una de ellas, que me cuesta y por eso mi vida, mi amor, mientras te tenga te cuidaré como si fueses yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario